“Yo soy una persona prodemocracia, soy una persona que ama la libertad, que ama la justicia, sobre todo amo la dignidad humana. La dignidad de las personas humanas es y será siempre mi prioridad. No soy admiradora de ningún gobierno, de ningún régimen, de derecha, de izquierda, de centro. Yo no soy admiradora de ningún presidente ni de ninguna persona que esté al frente de ningún país”, afirmó la mandataria costarricense en una conferencia de prensa.
Fernández aseguró que sus principios están alineados con la democracia, la libertad y la dignidad humana, pero insistió en que eso no significa que deba intervenir en los asuntos internos de otros países. También mantuvo su posicionamiento esquivo frente a la crisis nicaragüense diciendo que sería irresponsable utilizar su cargo para atacar públicamente a un país vecino. No obstante defendió la estrecha relación económica que existe entre Costa Rica y Nicaragua.
“Mi posición en este tema ya la di. Yo no promuevo ni defiendo. Mire, a duras penas me alcanza el tiempo para arreglar los problemas de Costa Rica como para yo irme a meter en problemas ajenos”, concluyó.
Estados Unidos no comparte criterio de Fernández
El Departamento de Estado de Estados Unidos evitó respaldar las recientes declaraciones de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien afirmó que los nicaragüenses tienen “la forma de Gobierno que han elegido tener”, y en cambio reiteró su visión de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo representa una amenaza para la seguridad regional y para los derechos humanos.
En respuesta a una consulta de 100% Noticias sobre la posición de Washington frente a las declaraciones de la mandataria costarricense, un portavoz del Departamento de Estado insistió en los señalamientos contra la dictadura nicaragüense y su impacto en la estabilidad hemisférica.
“Rosario Murillo y Daniel Ortega, junto con sus cómplices, siguen amenazando nuestros intereses de seguridad nacional en la región. Su facilitación de la inmigración ilegal, el fortalecimiento de las relaciones hostiles y el abuso de los derechos humanos y la represión contra los nicaragüenses desestabilizan nuestro hemisferio, desafiando los esfuerzos de la administración Trump por generar seguridad y prosperidad”, señaló un portavoz del departamento de estado a 100% Noticias.
Las declaraciones de Fernández generaron controversia en Costa Rica y Nicaragua después de que afirmara que los nicaragüenses tienen “la forma de Gobierno que han elegido tener”, una valoración que contrasta con los informes de organismos internacionales, expertos de Naciones Unidas y gobiernos democráticos que han denunciado fraudes electorales, persecución política y violaciones sistemáticas de derechos humanos bajo el régimen Ortega-Murillo.