Las declaraciones fueron pronunciadas durante la actualización global presentada por Türk ante el 62.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, celebrado en Ginebra, donde abordó la situación de diversas regiones del mundo afectadas por conflictos, autoritarismo y violaciones a los derechos fundamentales.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, lanzó una nueva y contundente crítica contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al afirmar que Nicaragua permanece aislada por su negativa a colaborar con el sistema internacional de derechos humanos y señalar que la muerte bajo custodia del líder indígena miskitu Brooklyn Rivera constituye una evidencia de las políticas represivas que continúan aplicándose en el país.
La declaración representa uno de los señalamientos más directos realizados recientemente por Naciones Unidas sobre la situación nicaragüense y ocurre pocos días después de la muerte de Rivera, uno de los principales líderes indígenas de la Costa Caribe y figura histórica en la defensa de los derechos territoriales de los pueblos originarios.
Brooklyn Rivera permaneció desaparecido y bajo custodia estatal durante 971 días antes de que el régimen informara sobre su fallecimiento. Su muerte ha generado cuestionamientos de organismos de derechos humanos, líderes indígenas y sectores de la oposición que exigen una investigación independiente sobre las condiciones en las que permaneció detenido.